a segunda vuelta presidencial del 14 de diciembre de 2025 concluyó con un resultado categórico. José Antonio Kast se impuso con una votación cercana al 59–60%, frente al 40% obtenido por Jeannette Jara, diferencia de casi 20 puntos que el Servel consideró irreversible pocas horas después del cierre de las mesas.
Un barrido nacional: Kast gana en las 16 regiones
Uno de los hechos más llamativos de la jornada fue el dominio territorial absoluto del candidato republicano. Kast se impuso en todas las regiones del país, incluidas zonas tradicionalmente asociadas a la izquierda.
Entre los casos más simbólicos se encuentra Magallanes, región del presidente Gabriel Boric, y territorios donde Jara había mostrado fuerza en la primera vuelta, como Los Lagos, Los Ríos y La Araucanía.
Este fenómeno, poco frecuente en comicios polarizados, revela una votación transversal que abarcó áreas urbanas, rurales y extremas.
Una ventaja inédita en elecciones recientes
El margen cercano a los 20 puntos supera con holgura la ventaja obtenida por Boric en 2021, que alcanzó poco más de 11 puntos. Desde el retorno a la democracia, pocas segundas vueltas han mostrado un diferencial tan amplio, lo que instala esta elección como una de las más contundentes en términos de apoyo ciudadano.
Del 24% a la mayoría absoluta: la absorción completa del voto opositor
Kast protagonizó una de las más rápidas expansiones electorales de los últimos años. Tras obtener alrededor del 24% en la primera vuelta, logró incorporar prácticamente todo el electorado de derecha y centroderecha, incluyendo apoyos de campañas ya eliminadas, como la de Evelyn Matthei.
A ello se sumó la adhesión significativa de los votantes de Franco Parisi, especialmente en el norte del país, donde su influencia fue determinante para ampliar el margen final. El resultado consolidó un bloque opositor al gobierno de Boric que se expresó con fuerza en las urnas.
Regiones claves que sellaron la victoria
El triunfo no se concentró en una sola zona. La Región Metropolitana, donde reside cerca del 40% del electorado, fue decisiva: Kast logró revertir tendencias urbanas y obtuvo un respaldo mayoritario en sectores medios y populares.
Las regiones de Valparaíso y Biobío, segunda y tercera en población, también favorecieron ampliamente al candidato republicano.
En La Araucanía, uno de sus bastiones, superó el 70% en varias comunas, reforzado por su discurso de seguridad y orden público.
En el norte grande —Tarapacá, Antofagasta y Arica y Parinacota— Kast capitalizó el voto paricista en zonas marcadas por la migración y la actividad minera.
¿Nuevo récord de votos en la historia?
Con voto obligatorio y una participación cercana al 85%, Kast podría incluso superar los 4,6 millones de votos obtenidos por Boric en 2021, el mayor registro histórico hasta ahora. De concretarse, sería otro hito en una elección ya excepcional.
Un resultado que redefine el mapa político chileno
El triunfo de Kast no solo marca su llegada a La Moneda: representa también el retorno de la ultraderecha al poder por primera vez desde la dictadura y configura un reordenamiento profundo del escenario político nacional.
Una elección de cifras extraordinarias, difícil de replicar en el corto plazo, y que probablemente será estudiada como uno de los balotajes más decisivos de las últimas décadas.












