El rey que abdicó por no promulgar la ley sobre el aborto.

 

 

 

 

 

 

Este 14 de junio de 2018, en la Cámara de Diputados argentina, el proyecto de ley de despenalización del aborto tuvo media sanción. Queda por delante su debate en el Senado, donde es altamente probable que sea aprobada en medio de una polémica pública. Integrantes destacados de la coalición de gobierno, se opusieron a la ley, no obstante ello, a pesar de contradecir sus principios, valores y hasta promesas electorales, se mantuvieron en sus cargos.

El debate y el oportunismo político. Las contradicciones

El debate de la ley de despenalización del aborto, puso en evidencia las contradicciones de la clase dirigente argentina, que por cuestiones eminentemente de oportunismo político, son capaces de atropellar el ordenamiento jurídico existente, como también olvidarse de promesas electorales. Cambiemos, especialmente uno de sus principales “componentes” el PRO (partido de Mauricio Macri) era contrario a la despenalización. El presidente en 2016, dijo claramente “Defiendo la vida desde la concepción hasta la muerte” (https://www.infobae.com/sociedad/2016/06/20/mauricio-macri-se-expreso-en-contra-del-aborto/). Incluso la ex presidente Cristina Fernández de Kirchner, como su difunto marido y también presidente, Néstor Kirchner, se opusieron a la despenalización.  La ex presidente y ahora senadora, ante una reunión de la Conferencia Episcopal en noviembre de 2011 expresó su oposición terminante a la despenalización (https://www.diarioelargentino.com.ar/noticias/99408/cristina-ratifico-su-posicion-en-contra-del-aborto).  Muchos que fueron a visitar al Papa Francisco, expresar su apoyo y admiración, además de adherir a su pensamiento, rápidamente, cuando vieron que había un interesante caudal de votos, por lo menos en apariencia, además de la postura de los medios de comunicación, los llevó a cambiar de opinión rápidamente.

Hacía muchos años que el país no vivía momentos de un intenso debate político, donde jugaron un papel importante, comunicadores sociales, activistas, artistas, y en menor medida expertos y profesionales de la salud.  La dosis de oportunismo, empleando el debate para cubrir en parte, el duro impacto de la crisis cambiaria – que provocó la caída del presidente del Banco Central y la fuga de US$ 11.000 millones en reservas – la podemos encontrar en el asesor de comunicación e imagen, el polémico Jaime Durán Barba que hace dos años expresó, “Si una señora quiere abortar, que aborte”. La respuesta del presidente Mauricio Macri fue la siguiente en redes sociales: “Sus declaraciones son a título personal y no representan mi pensamiento en el espacio que lidero”, dijo. “Siento un profundo respeto y admiración por el Papa Francisco y en lo personal estoy a favor de la vida”. Dos años después uno de los principales referentes de la Coalición Cambiemos, el diputado Lipovesky, estuvo detrás de “convencer” o persuadir a sus pares oficialistas apoyar, lo que hacia dos años….rechazaban. Viene a mi memoria al observar el comportamiento de muchos dirigentes políticos una frase de Groucho Marx: “Estos son mis principios, sino les gustan, tengo otros”. Sin ninguna duda, la frase se inserta en un contexto de una profunda crisis de valores, que no solo afecta a la Argentina, sino también a la región, considerada una de las más corruptas del mundo. Una de las razones por las cuales nuestros países de común origen sufren subdesarrollo, desigualdad y pobreza.

En pleno debate, donde hubo argumentos bien fundados de ambas partes, y en el medio discursos de “barricada”. Pero también indicios de fractura en diversos bloques partidarios. El caso que adquirió más notoriedad fue el caso de la Dra. Elisa Carrio – la gran artífice de la creación de Cambiemos – quien visiblemente enojada por la postura de Cambiemos, señaló abiertamente “La próxima vez rompo”. La vicepresidente de la Nación, ministros del gabinete, la gobernadora de la Provincia de Buenos Aires (primera figura en ascenso del actual gobierno) mostraron su descontento por la despenalización, pero todos se mantuvieron dentro de la coalición, por intereses partidarios, electorales, poder. Actitudes que me llevaron a recordar un rey que abdicó por negarse a promulgar una ley que era contraria a su conciencia….que hablaremos al final del articulo.  

Las consecuencias jurídicas del debate parlamentario

El oportunismo, que permitió distraer a la opinión pública de la crisis financiera, de las consecuencias a largo plazo del acuerdo del Fondo Monetario, del enfrentamiento abierto con sindicatos y organizaciones sociales, que ya tienen posturas casi irreconciliables, tiene sus consecuencias jurídicas graves. Que los políticos, en nombre de la “política” no vieron o nos les interesa ver. La Academia Nacional del Derecho señaló claramente las contradicciones. El artículo 4.1 de la Convención Americana de Derechos Humanos, donde claramente dice persona es todo ser humano” a partir “del momento de la concepción” y tiene derecho a la vida. En Argentina esta convención tiene rango constitucional. vulneran el derecho intrínseco a la vida consagrado en normas de jerarquía constitucional, y los expertos de la Academia citaron los artículos 1 y 6.1 de la Convención sobre Derechos del Niño, recordando que la Argentina hizo una reserva señalando expresamente a través de la ley (23.849 que “se entiende (por) niño todo ser humano desde el momento de su concepción y hasta los dieciocho años de edad”, fijando de esta forma las “condiciones para la vigencia” de la Convención. Esta Convención tiene también rango constitucional. En sus sólidos argumentos, los académicos invocan el artículo 1 de la Declaración Americana de los Derechos y Deberes del Hombre (1948), que declara que “todo ser humano tiene derecho a la vida”; el artículo 1, párrafo 2 de la Convención Americana sobre Derechos Humanos, en el que se reconoce que “persona es todo ser humano”; y el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos (, cuyo artículo 6 proclama que “todo ser humano tiene derecho a la vida”. Tratados con jerarquía constitucional.

El oportunismo político atropelló la Constitución Nacional al violar el inciso 23 del articulo 75 el inciso 23 del artículo 75 de la Constitución Nacional porque “garantiza el derecho a la vida desde el embarazo”, al “promover medidas de acción positiva a favor del niño y de la madre, por parte del Congreso de la Nación, evitando en todo caso su ‘desamparo'”. Por último el Código Civil y Comercial de la Nación también es vulnerado declara que la existencia de la persona humana comienza con la concepción (artículo 19)”.  La Constitución argentina en su artículo 33, en el caso del derecho a la vida, no puede ser restringida.  Un ejemplo de ello es la legislación de la pena de muerte o el aborto. En el caso de la pena de muerte, podría aplicarse el criterio de razonabilidad, bajo determinadas circunstancias y delitos, pero jurídicamente es imposible por el Pacto de San José de Costa Rica y el régimen de derechos humanos consagrado en la Constitución Nacional. En el caso del aborto, también es aplicable la misma regla, dado que vulnera el principio de razonabilidad. ¿Que este principio? implica que las leyes que establecen derechos y obligaciones, y los decretos reglamentarios del poder ejecutivo deben ser acordes al espíritu de la Constitución Nacional, a la que no deben contradecir, pues son el medio que debe conducir a su plena vigencia y eficacia.  La Constitución argentina es clara al respecto, especialmente como dijimos la principio de este párrafo, el inciso 23 del articulo 75 indica claramente el camino a seguir por el legislador.

El ejemplo de coherencia y rectitud. Balduino de Bélgica.

El oportunismo político está a la orden del día en muchos países, por múltiples razones. En Bélgica en 1990, el aborto fue legalizado y reglamentado, por un gobierno cristiano demócrata, pareciera ser una contradicción, pero los grupos parlamentarios lograron aprobar la ley. El rey Balduino, profundamente católico, pasó la historia por renunciar al trono por 36 horas, por objeción de conciencia y negarse a promulgar la citada ley. Invocando el gobierno la incapacidad temporal de la Corona para ejercer sus funciones, promulgó la ley.  El rey declaró que su conciencia no le permitía promulgarla.  Aquel incidente ocasionó una tormenta política, no solo exigiendo el cese de las prerrogativas reales, transformando al rey en una figura decorativa, como el modelo sueco, o incluso la supresión de la monarquía y su reemplazo por una república.

El rey Balduino I, estaba casado con Fabiola de Mora y Aragón, quien no pudo tener hijos. En sus intentos, perdió cinco embarazos.  Su historia personal y los valores, marcaron al monarca, que por ser leal a sus principios, estuvo a punto de ser destituido de su cargo.  Estaba dispuesto a renunciar a todo por esos nobles principios.

Cuando observábamos los debates, las manifestaciones, los discursos, las amenazas de romper con los espacios políticos de pertenencia, de dejar cargos, pero al final nadie hizo nada, no pasó ser más que una simple bravata. Es por ello el titulo de esta nota, en recuerdo del rey Balduino, que sostuvo sus valores, a pesar de las críticas y amenazas de destitución. Hubiera sido enriquecedor y un ejemplo de coherencia, sostener lo que había sido prometido al electorado, que lo avaló en las elecciones de diciembre de 2015, que para muchos luego de un complejo proceso político, iba ser la esperanza de un cambio o por lo menos el comienzo de algo nuevo. Una vez más, el oportunismo, sepultó todo ello.

Los tiempos eran oscuros porque ellos han callado. Anónimo.

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