América Latina no puede estar ausente en el conflicto del Sahara Occidental

Entrevista a nuestro corresponsal en Argentina Dr Jorge Alejandro Suárez Saponaro

Por Equipo del El Minuto Enviado especiales a Buenos Aires.

Jorge Alejandro Suárez Saponaro es abogado, de la Universidad Católica de Salta Subsede Buenos Aires. Magíster en Defensa Nacional. Corresponsal de El Minuto en Argentina, orientado a la política internacional. Columnista invitado de los programas radiales Seguridad Global de Agustín Dragonetti (2017) y Cascos Azules. Argentinos por el Mundo de Eduardo Cundins, y de la revista digital uruguaya Alternativa Independiente.  Autor de los libros “Sahara Occidental El Conflicto olvidado”(obra inédita en Argentina) y “Nuevo Derecho del Mar y Defensa Nacional”. Además es autor de cientos de artículos sobre defensa nacional, política nacional e internacional. En el ámbito académico fue experto invitado de la Cátedra Libre del Sahara Occidental del Instituto de Relaciones Internacionales, Universidad Nacional de La Plata.

Doctor. ¿Cuando tomó contacto con la causa saharaui?

Hace muchos años, cuando yo tenía unos ocho o nueve años, mi padre, me regaló las Enciclopedias Grijalbo (editadas en España). Libros extraordinarios, y dado mi fascinación por la geografía y los países, descubrí a los saharauis. En dichos libros, se habla del Sahara Occidental, no como colonia, sino como la República Saharaui Democrática. Me sorprendí que hubiera árabes “hispanoparlantes”. El tiempo pasó y nunca cesó mi interés en este complejo conflicto.  Recién en 2011 de la mano de la revista uruguaya Alternativa Independiente, publiqué un artículo sobre el Sahara Occidental. Para ese entonces, gracias a redes sociales e Internet, era mucho más fácil acceder a información sobre este conflicto. Los uruguayos accedieron a publicar el artículo, dado que Uruguay fue el último estado de la región en reconocer la República Saharaui en 2005.

¿Cuáles fueron las razones para escribir el libro Sahara Occidental El conflicto olvidado?

En 2012 el Instituto de Relaciones Internacionales de la Universidad Nacional de La Plata, me invita al Congreso de Relaciones Internacionales, por intermedio de la secretaria académica de la flamante Cátedra Libre de Estudios del Sahara Occidental, Mag. Luz Marina Mateo. Allí expuse sobre la Misión de Paz, la MINURSO, y ahí se puso en evidencia las limitaciones en materia de bibliografía en Argentina. Luego al ser responsable del módulo “Misiones de Paz – Derecho Internacional Humanitario” en la citada Cátedra, la necesidad de darles a los cursantes de un material de fácil acceso, motivó a elaborar una “Guía de Estudios” de 90 páginas, donde se explicaba el conflicto y cuestiones jurídicas. Dicho material fue elogiado por los cursantes,  a ello se unió en 2013, cuando tuve la gran experiencia de la mano de la Western Sahara Human Rights, presidida por el reconocido académico español Carlos Ruiz Miguel, de ser responsable de confeccionar el Informe de Derechos Humanos de la citada entidad. En atención a la buena recepción del trabajo resultante consideré oportuno escribir el libro.

¿Puede hablarnos un poco más del libro y como logró que fuera publicado?

El primer borrador del libro no encontró mucho eco en las editoras de universidades, por problemas de costo y en el ámbito comercial, por el desconocimiento del tema en Argentina.  Dado nuestra formación en termas de defensa y militares, decidimos dar un cambio. Asi el libro incorporó la historia militar y geopolítica. El lenguaje utilizado fue modificado, para que sea de lectura agradable al público en general. El borrador hizo su recorrido previo con diplomáticos, académicos con posturas favorables y contrarias, ex “cascos azules”, saharauis. Todos tuvieron una opinión favorable. Finalmente postulamos la obra a la Editorial Universitaria del Ejército. Su director, la recibió con gusto y en un examen preliminar los aceptó y lo elevó al consejo académico. El libro iniciaba su largo camino para que saliera a la luz.

El mecanismo de selección involucró diversas instancias, incluyendo la secretaría general del Ejército, con el fin de evaluar si la obra no era de carácter político y afectara a la institución. Todas las pruebas fueron sorteadas con éxito y el editor mostró gran entusiasmo por ser una obra realmente original e inédita.

Escribir esta obra fue un importante esfuerzo personal, muchas horas de escribir, horas en la Biblioteca del Congreso Nacional, además de económico para adquirir bibliografía, copias de apuntes, impresión de borradores…

El libro generó gran expectativa, pero fue víctima de un acto de censura a nuestro entender. ¿Fue realmente así?

En la 43 Feria Internacional del Libro de Buenos Aires, teníamos previstos dos fechas de presentación. Una en el stand del Ejército Argentina y la otra en Librerías Universitarias Argentinas (entidad que agrupa las editoras de las universidades nacionales). Días previos a presentar el libro en el stand del Ejército, recibimos un llamado comunicándonos que se suspendía, dado que la Embajada de Marruecos había presentado una protesta.

El Ministro de Defensa de entonces, Julio Martínez, consultó a la secretaría de política exterior de Cancillería, y consideró que era conveniente suspender la presentación en el stand del Ejército y retirar el apoyo institucional a la obra.  Sin tener en cuenta el contrato que se había firmado y los derechos que tenía – y tiene – el autor como ciudadano. Luego por correo electrónico, estos dichos fueron ratificados.  Rápidamente convocamos a los amigos y defensores de la causa saharaui. Así nació una campaña internacional, donde El Minuto estuvo desde el primer momento, junto a la Asociación por la Vida y la Paz de Perú (Gary Ayala), las asociaciones de amistad con el pueblo saharaui de Colombia, Ecuador, Uruguay, Venezuela, la Central de Trabajadores Argentinos, como amigos cercanos, desde sus medios como Seguridad Global de Agustín Dragonetti y Silogismo Contrafáctico de José L Galante y Raúl Isman.  El libro fue presentado en Librerías Universitarias Argentinas, como estuvo previsto, y fue presentado por la reconocida académica Emilia Menotti, elegida por mi, no solo por su amistad, sino por ser una de las historiadoras mas relevantes de Argentina. Ella aceptó gustosamente y su discurso fue emocionante.

¿Cual fue la repercusión del libro en los lectores?

 El libro tuvo gran impacto, todos quienes no leyeron, les gustó. Ha sido leído por todo tipo de público, corrientes ideológicas. Todos resaltaron que es una obra de investigación, bien fundamentada, de fácil lectura y para quienes son estudiantes de grado o posgrado, de suma utilidad para elaborar proyectos de investigación, por lo completo que es el libro, no solo en contenido, sino en fuentes bibliográficas.

¿El libro fue presentado en otros ámbitos o lugares?

La Asociación Uruguaya de Amistad con la República Saharaui, presidida por Emiliano Gómez López, quien en su momento brindó valioso material cuando le comenté la idea de escribir un libro, mostró interés que el libro fuera presentado en Uruguay.  Los hechos en Buenos Aires, incentivaron aún más el apoyo y solidaridad de Emiliano y los integrantes de la Asociación. En agosto de 2017, viajamos a Montevideo, donde presentamos el libro en la Cámara de Diputados, donde estuvo presente no solo la citada entidad, sino integrantes del Grupo de Amistad parlamentario uruguayo saharaui, representantes del oficialismo y oposición, personal militar (el libro fue recibido en la biblioteca del Centro de Altos Estudios Nacionales del Ministerio de Defensa), el embajador saharaui en Uruguay, académicos, amigos y público en general.  El libro generó mucho interés en  Uruguay, a tal punto que en un popular programa de Radio Uruguay, se dedicó un segmento a la presentación de la obra y el conflicto saharaui.  Lamentablemente razones personales y profesionales, me fue imposible aceptar la invitación de los amigos de Perú (Gary Ayala) que tenían previsto una actividad en el Colegio de Abogados de Lima.  También hay un creciente interés en Chile y  El Minuto ha hecho un importante trabajo al respecto.

¿Cual es la realidad de la obra? ¿Estuvo a la venta en la actual Feria del Libro?

La obra no tiene promoción formal, sino más bien es a través de amigos, simpatizantes de la causa saharaui, y nuestro esfuerzo personal. Pertenezco al ámbito privado, no pertenezco a instituciones que me puedan respaldar, lo que implica muchas dificultades en la difusión.  Desconocemos si la editorial tiene algún mecanismo de promoción, mas allá de la información brindada en su página oficial. El libro se vende en cuatro librerías, incluido un popular sistema de compras de Internet, de la mano de la librería autorizada por el editor para venta y distribución.  Esto pone en evidencia que la obra realmente ha tenido demanda. Por diversos medios, el libro ha llegado a lectores de lugares como Estados Unidos, Uruguay, España, Italia, Cuba, y hasta el mismo presidente de la República Saharaui tiene su ejemplar.

En la actual Feria no estuvo a la venta según comentarios de personas interesadas en la obra, que finalmente recurrieron a su compra por Internet.  Yo estuve presente y no lo vi. Es una pena, dado que la obra ha roto muchas barreras. Personas que eran hostiles al ejército o a lo militar, por diversos motivos, por ser simpatizantes de la causa, lo han comprado. Recuerdo un lector que me dijo “A mi no me gustaba el Ejército, pero con este libro, dedicado a este pueblo, me reconcilio con el Ejército”. Puede sonar exagerado, pero pone en evidencia, que la obra no tiene un contenido político. Sino todo lo contrario, tiene un objetivo didáctico, de dar a conocer una historia que merece ser contada.

Malvinas y el Sahara Occidental. Las razones porque Argentina mantiene una postura distante

Existe una tendencia por la cual algunos expertos o funcionarios en Argentina son reacios a apoyar el derecho de autodeterminación del Sahara Occidental, sobre la base de una lectura – a mi entender – errónea con la Cuestión Malvinas.  En el caso del conflicto por las Islas Malvinas, Georgias del Sur y Sándwich del Sur, detentadas ilegalmente por el Reino Unido, estamos ante un hecho colonial que afecta la integridad territorial de un Estado, la Argentina. Resoluciones de Naciones Unidas lo reconocen abiertamente e instan a las partes a llegar a un acuerdo por medios pacíficos reconocidos por el Derecho Internacional. En el caso saharaui, resoluciones de Naciones Unidas señalan claramente que el pueblo saharaui, está sometido a dominación colonial, y es sujeto de autodeterminación. El mecanismo para alcanzarla es a través del referéndum, que quedó plasmado en resoluciones de los años 60 y el Plan de Paz de 1991.  Es más la Corte Internacional de Justicia, en su célebre dictamen sobre el Sahara de 1975, es contundente al respecto, como en recientes fallos del Tribunal Superior Europeo, donde reconoce el status colonial del Sahara.

A fines de los 80, una delegación saharaui, durante la presidencia del Dr Alfonsín, por medio de una carta del entonces canciller Dante Caputo, Argentina se comprometía a reconocer a la brevedad la República Saharaui. Se dice que por presiones de la Embajada de Francia, quedó en la nada.  Recién en 2011 llegaría un delegado saharaui con el objetivo de hacer valer esa promesa infructuosamente.  Argentina tuvo un papel destacado con sus Cascos Azules en 1991, cuando fue creada la MINURSO. Sigue presente en dicha misión de paz, incluso de la mano del embajador argentino en Naciones Unidas, Dr Cárdenas, Argentina fue protagonista de la repatriación de los numerosos prisioneros de guerra marroquíes en poder del Ejército saharaui.  Lamentablemente la tradicional postura argentina sobre los pueblos y su derecho a la autodeterminación, en este caso, permanece ausente.

¿Que perspectivas tiene del conflicto actualmente? ¿Es posible un conflicto armado?

Marruecos es un aliado extra OTAN, aliado de Francia, miembro permanente del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, ha montado un poderoso lobby, que le ha permitido bloquear cualquier iniciativa que no sea el reconocimiento de la anexión del territorio saharaui.  Jurídicamente su postura es insostenible, pero existen intereses que toleran esta situación. El mantenimiento del conflicto congelado, en este “status quo” permite a España, la potencia administradora de iure (aunque mire para otro lado) mantener lejos a más de cien mil soldados marroquíes de sus plazas de soberanía de Ceuta y Melilla.  Argelia también tiene lejos a dichos soldados de su frontera común, que desde la guerra de los Oasis en 1965, no ha sido delimitada formalmente. Estos miles de soldados permanecen como guarnición de los 2.000 km de muros defensivos, apoyados por cientos de km de campos minados.  

Una lectura realista, actores extrarregionales, apuestan por el actor local de mayor peso, Marruecos, porque es funcional a sus intereses. No vislumbro guerra, dado que esto abriría las puertas a un escenario de caos, como ocurrió con Mali. En el Sahara operan poderosas organizaciones terroristas, que se han beneficiado con la “implosión” de Libia, dejando importantes arsenales en manos de milicias y grupos de todos los pelajes.  Una guerra en el Sahara sería una “catástrofe geopolítica”

Marruecos es un actor subordinado a determinados intereses, su dependencia es importante, como se observa en las importaciones militares, la necesidad imperiosa de los acuerdos de pesca con la UE, dado que nunca desarrolló una industria pesquera capaz de explotar los importantes recursos en aguas propias y saharauis. Por ende depende que otros lo hagan.  Las exportaciones de fosfato también se ven afectadas, por los fallos judiciales y dictámenes de Naciones Unidas (el más célebre es del Hans Correll), lo que lo condiciona aún mas.  Asimismo el tema Sahara, es muy delicado para el frente interno marroquí. El mantenimiento de un conflicto como este, es un factor aglutinante y también de control de opositores al peculiar régimen imperante. Hay un juego de equilibrios complejo, cualquier cambio pondría en riesgo dichos equilibrios.

El conflicto estará así por mucho tiempo, lo que demanda un cambio de estrategia a los saharauis, a pesar de las victorias políticas en la Unión Africana, donde Marruecos fue admitido, pero no logró expulsar a la RASD, ni aislarla en dicho foro. 

¿Sahara occidental. Estado u hecho colonial?

En mi libro soy contundente, estamos ante un Estado ocupado. La República Saharaui es un hecho desde febrero de 1976, reconocido por más de 50 estados, miembro de la Unión Africana. Cuenta con territorio propio (controla el 20% del Sahara Occidental, donde habitan unos 15.000 saharauis), gobierno y ejército. 

¿Qué pasa con América Latina y el Sahara Occidental?  

Gran parte de América Latina ha reconocido la República Saharaui, pero por diversos motivos no se han podido establecer delegaciones diplomáticas, como pasó con Perú, donde la Sra Jadiyetu Sidi Mohammed, que viajó especialmente para reunirse con el presidente de dicho país y hacer realidad la promesa de restablecer relaciones diplomáticas,  fue “torpedeado” por un confuso episodio, que terminó con un hecho judicial, para evitar su injusta expulsión del país. Marruecos presiona abiertamente a fin de evitar silenciar cualquier voz favorable a los derechos saharauis, por diversas razones, políticos de la región hacen lugar a la postura marroquí, avalando la ilegalidad y alejando a la región de su histórica postura anticolonial.

América Latina no puede estar ausente en este conflicto, no solo para no avalar la ilegalidad internacional, sino que el Sahara Occidental, es ejemplo, de cómo un pueblo puede ser arrastrado a una verdadera tragedia, por el accionar de determinados intereses sobre los recursos de dicho pueblo.  Estamos en un mundo cada vez cercano a un “escenario de diplomacia de cañoneras” y de ilegalidad, dejando de lago el sistema de Naciones Unidas. En un mundo cada vez más poblado, demandante de recursos, de los cuales nuestra región cuenta con importantes reservas. Además de importantes vacíos geográficos, no es una “idea peregrina” pensar que tarde o temprano, nuestra región pueda sufrir avatares similares a los que tuvo el Sahara Occidental, con la finalidad de controlar sus recursos y sus espacios geográficos circundantes.  Esto son razones de peso para apoyar el proceso de autodeterminación y paz en dicho país.

Gracias Doctor por su entrevista

Gracias amigos de El Minuto por este espacio.